SITIOS MIGRATORIOS CLAVE EN AMÉRICA DEL NORTE
para los playeros canuto y semipalmeado

Bahía de Willapa y Península de Long Beach

Washington, Estados Unidos

La bahía de Willapa y la península de Long Beach representan el más extenso hábitat de bajos intermareales de lodo y marismas salobres costeras que se conserva en el suroeste del estado de Washington, además de conformar el segundo estuario más importante en la costa del Pacífico de Estados Unidos.

Este estrecho de gran longitud de litoral relativamente intacto ofrece excelentes condiciones para alimentación y reposo a cientos de miles de aves playeras que migran cada primavera, así como sitios de anidamiento a chorlos nevados (Charadrius nivosus) en la península de Long Beach.

Objetivos principales

Entre los objetivos principales del proyecto emprendido en este sitio se incluyen su nominación como sitio de importancia internacional de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (RHRAP) y la ejecución de actividades de difusión entre las comunidades pertinentes en torno a la importancia del sitio. En mayo de 2017, la bahía de Willapa y la península de Long Beach fueron designadas como nonagésimo séptimo sitio de la RHRAP, con lo cual se integraron a muchos otros sitios sobre la costa del Pacífico de América del Norte identificados como hábitats de vital importancia para las aves playeras. Las actividades de divulgación para la conservación de las aves playeras llevadas a cabo entre las comunidades aledañas incluyeron sesiones educativas en aulas y un proyecto juvenil de creación de letreros, en el marco del cual se instalaron en playas y otros lugares públicos señalizaciones en favor de la conservación de las aves playeras elaboradas por jóvenes, con el propósito de recordar a los visitantes no molestar a las aves que se encuentren alimentándose o en reposo.

Asociados

Gracias a un programa independiente de múltiples asociados cuyo objetivo es erradicar el pasto no nativo Spartina alterniflora (en algunos lugares conocido como espartillo de cangrejal o borraza), se ha logrado restablecer una superficie de aproximadamente 3,200 hectáreas [8,000 acres] de hábitat estuarino para aves playeras y otras especies nativas de vida silvestre.